Noticias
   
 

Una cita estratégica para la ortopedia y la traumatología
Cuando este lunes comience el Seminario AOTrauma de Avances en Traumatología, encuentro que sesionará hasta mañana en el Hospital Universitario General Calixto García, sus más de 200 participantes estarán accediendo a un programa de educación médica continuada de la más alta calidad, comprometido con mejorar los resultados en el tratamiento de los pacientes con lesiones y afecciones del sistema músculo esquelético.

Esta organización constituye una de las cuatro subdivisiones clínicas de la Fundación AO (Grupo de Trabajo para estudiar los problemas de las Fracturas) creada en Suiza en 1958, con el propósito de integrar y alinear los esfuerzos en investigación, desarrollo comunitario y educación, en Traumatología y Ortopedia a nivel mundial y regional, comenta el doctor y profesor de ortopedia y traumatología de la Universidad del Rosario, en Bogotá, Colombia, Jaime Quintero Laverde, además miembro de la junta y anterior Presidente de la Fundación AO, entre el año 2012 y el 2014.

Para el especialista, con quien Granma tuvo la oportunidad de conversar en exclusiva, este seminario —que tuvo justamente de antesala una reunión, por primera vez en Cuba, del comité de desarrollo comunitario de AO Trauma— combina la enseñanza de los avances y conocimientos más recientes junto con las habilidades quirúrgicas necesarias, de modo que los cirujanos ortopédicos y traumatólogos puedan llevar la teoría a la práctica y así mejorar el manejo de las fracturas y deformidades en beneficio del paciente.

Casi 18 000 cirujanos son miembros afiliados de la Fundación AO (la cual se divide en AOTrauma y ortopedia, Columna, Cirugía cráneo–maxilofacial y Veterinaria, aunque en cada una de estas divisiones clínicas existen varias especialidades), y de estos más de 7 000 especialistas pertenecen a AOTrauma, explicó el experto.

Ofrece alrededor de 700 cursos cada año en los cinco continentes, en los cuales se educan más de 50 000 cirujanos de las diferentes disciplinas.

De acuerdo con el doctor Quintero, uno de los directores del seminario, los participantes contarán con un programa de alto nivel científico, que les permitirá revisar los principios biomecánicos y biológicos de la fijación de fracturas, evaluar las opciones en situaciones de alta complejidad para el cirujano, tales como fracturas por fragilidad ósea, paciente politraumatizado con fracturas complejas, complicaciones post–operatorias y deformidades; así como repasar temas relacionados con las complicaciones en el paciente geriátrico, la infección post–quirúrgica, las fallas en consolidación, entre otros aspectos.

Sobre qué lugar ocupan en las agendas de salud los traumas o afecciones músculo esqueléticas, el experto señaló que «estamos viviendo una era donde cada vez hay más accidentalidad en todas las edades, pero principalmente en el adulto joven, que anda en motocicleta o en coches, manejando a altas velocidades e incluso bajo la influencia del alcohol».

Factores como la urbanización acelerada y la necesidad de moverse rápidamente entre grandes distancias favorecen este fenómeno.

«La accidentalidad por un lado, y del otro tenemos el hecho de que la población hoy vive más, y la expectativa de vida puede llegar a alcanzar los 85 años, e incluso mayor edad. En ese punto encontramos otro grupo de personas que están expuestos a los accidentes domésticos, como las caídas. Es ese el segundo problema que enfrentamos, porque cada día aumentan las fracturas y lesiones en los pacientes adultos mayores, muchos de los cuales tienen fragilidad en los huesos como la osteoporosis, y ante un pequeño golpe caen al piso, y pueden lesionarse las muñecas, la cadera, o bien comprimirse una vértebra», apuntó.

Ello —subrayó el profesor— nos ha llevado a desarrollar nuevos métodos, primero para prevenir y luego para tratar, y al respecto señaló que existen programas de prevención que no son solo competencia de ortopedia y traumatología sino que se vinculan con otras especialidades como la geriatría, medicina interna, endocrinología, con programas de prevención farmacológica, pero también con las acciones a nivel de la comunidad. «Donde viven los ancianos deben hacerse ajustes en las casas: un baño con pasamanos para sostenerse, que los pisos no sean resbalosos, que el anciano tenga un control de oftalmología, ya que pierden la agudeza visual y pueden caerse fácilmente».

«Lo anterior, unido a las consecuencias que dejan desastres naturales como terremotos y huracanes, son tres factores que hacen que nuestra especialidad enfrente retos en la prevención y el tratamiento».

En ese sentido el entrevistado precisó que AOTrauma busca que el paciente con una fractura, alteración ósea o lesión, sea tratado de modo que pueda lo más rápido posible reintegrarse a su medio social, familiar y laboral disminuyendo al máximo la inmovilización, el reposo o la quietud. «Antiguamente se pensaba que el reposo era esencial para la curación de muchos problemas, entre ellos las fracturas, las cuales eran tratadas con el paciente acostado mucho tiempo, con un peso en la pierna, un yeso, inmovilizado, en una cama especial y se creía se necesitaban meses para la recuperación. El hueso curaba, pero el individuo terminaba con varios problemas como consecuencia de ese reposo: los músculos se atrofiaban, las rodillas se ponían rígidas, tenían peladuras o escaras por permanecer acostados, entre otras. Ello provocó un cambio de paradigma y hoy cuando alguien se fractura, y puede ser incluso adultos de 90 años, es más beneficioso hacer un tratamiento que les permita primero que todo salir de la cama, todo lo cual constituye hoy medicina basada en la evidencia».

El doctor Quintero resaltó al respecto la importancia del vínculo entre el traumatólogo y el resto de las especialidades médicas, pues el paciente debe abordarse de manera integral y para ello se requiere de un equipo que logre compensarlo para llevarlo a la cirugía en el mejor estado posible.

Los tratamientos, dijo, buscan además calidad de vida. «Pero todo el mundo utiliza este término, qué quiere decir. Cuando tengo a alguien que se fractura, ¿qué hago como médico, dónde está la calidad de vida? Pues en aliviar y quitar el dolor o la deformidad que puede quedar. El otro componente sería recuperarlo pronto, sacarlo de la invalidez».

Del curso de AO Trauma que hoy inicia, dijo es una oportunidad excelente. «Cuba tiene una importante Sociedad cubana de Ortopedia y Traumatología con numerosos capítulos, y los colegas están actualizados en muchos temas, pero es valiosísimo que exista un reciclaje, que nuestros profesionales se nutran de espacios como estos».

El seminario, que contará además con prestigiosos profesores de Colombia, Cuba, Egipto, Estados Unidos, Israel, México y República Popular China, es entonces un espacio estratégico para que los cirujanos cubanos conozcan los beneficios y las buenas prácticas de los programas de educación profesional de esta organización, lo que sin duda redundará en una atención de mayor excelencia para los pacientes cubanos.

Fecha:
Lunes, 19 de septiembre del 2016
Tomado de:

Sugerencias
Servicios
Cursos
Eventos
Sitios de interés
Enlaces