Enseñanza especial en Cuba concreta principio de inclusión social

Miércoles, 4 de septiembre del 2019 / Fuente: Radio Habana Cuba

Educadoras y alumnos del sistema de educación especial

El carácter inclusivo del sistema de enseñanza en Cuba se pone de relieve concretamente en la educación especial, y así se constata en el recién iniciado año lectivo 2019-2020.

La Escuela Solidaridad con Panamá inaugurada por el líder histórico Fidel Castro en 1989 abrió sus puertas, como otros tres centenares de planteles de su tipo en Cuba.

Considerada paradigma en las de su pauta en la mayor de las Antillas, refleja el esmero con que personal muy calificado atiende los requerimientos definidos de estudiantes con discapacidad.

A actividades emblemáticas de ese establecimiento escolar suelen asistir altos dirigentes del gobierno y el Partido Comunista.

Al triunfar la Revolución Cubana en 1959, a duras penas estaban abiertas en el país ocho escuelas especiales, olvidadas por el Estado que se quebrantó con la entrada a La Habana de los insurrectos de la Sierra Maestra.

Más de 30 mil discípulos estudian hoy en cerca de 300 recintos dedicados a impartir clases a quienes presentan discapacidad intelectual, visual, auditiva, físico-motora, dificultades en la relación con sus semejantes y en el aprendizaje.

Mil 400 jóvenes maestros egresados de las academias pedagógicas cubanas pasaron a constituir los claustros de los colegios especiales, para bien de los niños, sosiego de padres y esperanza de la sociedad.

A 57 años de fundarse este sistema concentrado en atender a educandos con capacidades diversas, la cobertura docente es favorable.

Así es posible asegurar el tránsito de los alumnos hacia la enseñanza regular, siempre que sea factible.

Los padres tienen la alternativa a la mano aunque no están obligados a conducir a sus hijos a la enseñanza especial.

Por fortuna, la mayoría decide hacerlo a sabiendas de la calidad de la infraestructura docente y rectitud de los funcionarios.

Las familias tomaron nota de que más de 1 500 escolares con discapacidad visual, auditiva y limitación físico-motora optaron por especialidades de nivel superior en el año lectivo anterior.

Los Ministerios de Educación, Trabajo y Seguridad Social y Organizaciones no gubernamentales apoyaron ese tránsito.

Gracias a ese respaldo también resultó viable que otros 12 000 estudiantes con requerimientos educativos determinados asistan a las escuelas regulares, bajo la mirada de especialistas.

Cuando en Cuba enfatizan en aumentar el reconocimiento social a maestros y profesores a quienes el Estado aumentó sus salarios, merecen un elogio efusivo los consagrados a cuidar y enseñar a niños con discapacidad.



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