EE.UU. contra Cuba: bloqueo en el ciberespacio

Domingo, 20 de septiembre del 2020 / Fuente: Prensa Latina / Autor: Adriana Robreño

La Habana (Prensa Latina) El 20 de agosto, Olivia Hernández, una cubana residente en Brasil, buscaba el canal de Youtube de Cubavisión Internacional, porque ese día informarían sobre Soberana 01, vacuna de la isla contra la Covid-19; sin embargo, esa cuenta estaba desaparecida.

Tampoco encontró en esa plataforma, perteneciente a Google, otras cuentas con información oficial de su país natal, como la del diario Granma y la del programa televisivo Mesa Redonda, el cual transmitiría los detalles del novedoso fármaco cubano contra el coronavirus SARS-CoV-2 que iniciaría en breve los ensayos clínicos.


Aunque el 'apagón informativo' duró solamente 24 horas y las cuentas fueron restablecidas, analistas coinciden en que hechos como este no son casuales porque se dan cada vez con mayor frecuencia en momentos de 'urgencia informativa', elemento que indica la existencia de una 'guerra cibernética'.

La inhabilitación de los perfiles de medios de comunicación cubanos forma parte del bloqueo impuesto por Estados Unidos a Cuba, una política aplicada también en el ciberespacio, denunció la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) poco después de la inhabilitación de los perfiles informativos.

En un comunicado la organización reclamó el restablecimiento del acceso y recordó que, como disponen las convenciones de Naciones Unidas, el uso de Internet es un derecho humano y condición esencial para el ejercicio de la libertad de expresión sin condicionamientos políticos de ninguna índole.

De acuerdo con la UPEC, no debe separarse esa nueva agresión de la voluntad del gobierno del presidente Donald Trump de levantar un muro digital contra la mayor de las Antillas, como los otros que ya existen: políticos, económicos, financieros, comerciales, tecnológicos.

Eliminan los canales de nuestros principales referentes mediáticos en Internet para callar una voz soberana, como la vacuna contra la Covid-19, pero 'no lo lograrán', sentencia la declaración.

CENSURA REITERADA

La cancelación de cuentas de redes sociales de los medios cubanos es frecuente, sobre todo en Twitter, donde solo desde 2019 se suspendió la cuenta de la Mesa Redonda, del sitio informativo Cubadebate de la Unión de Jóvenes Comunistas, de la agencia informativa latinoamericana Prensa Latina y recientemente del diario Juventud Rebelde.

Además, el 11 de septiembre de año pasado, la plataforma de microblogging eliminó más de 500 perfiles de periodistas, líderes, medios e instituciones cubanas bajo el argumento de supuesta violación de normas, justo el día en que el presidente Miguel Díaz-Canel anunció medidas económicas excepcionales.

La justificación ofrecida en el caso más reciente es otra. Aducen la aparente violación de la Ley de exportación, una disposición establecida en la nación norteña en 1945, la cual le impide a Estados Unidos exportar productos y servicios a países considerados por la Casa Blanca como marxistas-leninistas.

'No hay precedentes para ese pretexto', subrayó la vicepresidenta de la UPEC, Rosa Miriam Elizalde, quien destacó cómo Google, Twitter y otras megaempresas, son corporaciones digitales lucrativas bajo las órdenes del gobierno de Estados Unidos e imponen al mundo lo que dictan la Casa Blanca y su Departamento de Estado.

La presidenta de la Sociedad Cubana de Derecho e Informática de la Unión de Juristas de Cuba, Yarian Amoroso, explicó que la justificación utilizada esta vez fue ilícita, pues existen dos licencias otorgadas a Cuba para el uso de plataformas de Google.

Amoroso indicó que como parte de la flexibilización de las relaciones bilaterales durante la Administración del presidente Barack Obama, se contemplaron de forma intencionada las telecomunciaciones, y 'eso hasta el día de hoy no ha cambiado'.

Por tanto, como la justificación no era válida, devolvieron las cuentas en 24 horas, refirió la jurista experta en temas informáticos.

PROYECTOS DE SUBVERSIÓN CONTRA CUBA CON FOCO EN INTERNET

El bloqueo de cuentas no es la única forma de cual se vale el gobierno estadounidense para intentar callar o distorsionar el mensaje de determinados países como Venezuela, Irán o Cuba.

Especialistas en la materia aseguran que las transnacionales de la tecnología poseen algoritmos específicos para priorizar propaganda contra la mayor de las Antillas.

Además, diversas fuentes dan cuenta del interés de Washington por incitar la subversión en la isla a través del financiamiento de proyectos en redes sociales e Internet como parte de la 'guerra no convencional'.

De acuerdo con un artículo publicado el pasado 6 de agosto en el diario Granma está documentado cómo el Grupo de Acción Política perteneciente al Centro de Actividades Especiales de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) realiza acciones destinadas a la creación de estructuras de comunicaciones y acceso a Internet en los países o regiones objetivo de la agresión.

De esa forma, indica la publicación, miles de cuentas falsas lanzan su mensaje al público de la isla e 'influencers' prefabricados buscan movilizar emocionalmente, mediante el humor, la indignación o la sorpresa a públicos previamente analizados.

El sitio web Razones de Cuba recuerda que en junio del 2019 hubo un 'tuitazo' supuestamente protagonizado por usuarios cubanos en busca de una disminución de los precios de Internet; sin embargo, los promotores de la iniciativa no vivían en la isla, sino en territorio estadounidense.

Esas acciones, señalan, se financian con un presupuesto respaldado en la Ley Helms-Burton, normativa que desde 1996 estableció la obligación de otorgar dinero a programas desestabilizadores contra Cuba y desde entonces cada administración destina a ese objetivo alrededor de 20 millones de dólares.

A través de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid) esos fondos se han destinado a proyectos del entorno virtual como ZunZuneo, que en el 2012, bajo la apariencia de una red social inocente, encubrió una operación secreta para provocar cambios en el ordenamiento político cubano.

A pesar de todos esos intentos de utilizar el espacio digital como arma contra la nación caribeña, Cuba apuesta por la informatización y sin renunciar a las redes sociales más utilizadas a nivel internacional, desarrolla espacios de intercambio de contenidos propios y eficaces.

Ejemplo de ello son la red social Todus y Picta, un servicio de transmisión de televisión en streaming que funciona también como repositorio de videos, ambos proyectos desarrollados en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI).



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