Desentrañar la verdad para combatir el Aedes Aegypti

Lunes, 19 de agosto del 2019 / Fuente: RADIO CIUDAD DEL MAR DIGITAL / Autor: MARÍA JULIA RODRÍGUEZ GRACIA

Cartel alegórico a  Carlos Juan Finlay y a su descubrimiento sobre el mosquito  Aedes Aegypti

El legado de Carlos Juan Finlay, el más universal de los científicos cubanos, tiene plena vigencia, y nadie pone en duda la eficacia de las campañas anti vectoriales para la eliminación de un gran número de dolencias.

Fue su capacidad investigativa una fuente de  nuevos conocimientos sobre el exterminio  de la “fiebre amarilla”, un mal  considerado inevitable  que  pasó el umbral  de  incontables hogares para arrebatar la vida, cubrir con negro manto la luz, y desvanecer la alegría en los domicilios del  nuevo continente.

El ilustre cubano se empeñó en desentrañar la verdad, logró  identificar al mosquito Culex hoy Aedes Aegipti,  como el vector epidemiológico de la dolencia, dio a conocer su doctrina ante la Real Aca­demia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana y  completó su descubrimiento al identificar al Aedes como el agente trasmisor  de un mal que costó muchas vidas  por  la inexperiencia médica  y popular.

Por suerte,  hoy contamos con medios tecnológicos y avances que pueden determinar con certeza cuando un paciente está contagiado,  y  en el país  se destinan cuantiosos recursos para  poner coto a que se expanda la epidemia  y toque a la puerta de hogares aledaños al del enfermo.

Le toca a usted  adoptar medidas higiénico sanitarias para que no se propague el  dañino vector,  no mantenga colectores de agua destapados, solares con basuras y objetos que puedan servir de hospederos a los patirayados, cuya hembra cuando pica a un infectado puede  comprometer  o poner en riesgo  su vida y la de su familia.

Ahora mismo en Cienfuegos  muchos cuentan como contagiados y guardan cama bajo un mosquitero en centros hospitalarios de la provincia, acciones encaminadas a  mantener a las personas sanas alejadas de este mal que en el peor caso le pudiera ocasionar secuelas dolorosas   o  la muerte, de ahí que visite al doctor cuando  la fiebre le acompañe, el dolor de cabeza, vómitos o dolores abdominales.

Ante tal descubrimiento celebrado en la Mayor de las Antillas hace apenas unas horas,  vale recordar la figura del insigne científico, cuya proeza se salió del escenario y la época que le tocó a la Medicina de su tiempo, sentando  la base para la búsqueda y solución de graves problemas médico-sanitariosa escala universal,  un orgullo que acompañará para siempre  a todos los cubanos y a lo que usted  ha de hacer tributo  cumpliendo a cabalidad lo que orienta el ministerio de salud pública por su bien y el de todos los cienfuegueros.

 



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