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Analizan en Cuba nocivos impactos del polvo del Sahara sobre el Caribe
La Habana, 11 jun.– La llegada cada año a la región del Caribe de grandes cantidades de partículas de polvo inmersas en las nubes generadas por las tormentas de arena del desierto del Sahara, afecta los ecosistemas terrestres y marinos, la salud del hombre, los animales y las condiciones del tiempo.

Así lo aseveró el doctor en Ciencias Físicas Eugenio Mojena, especialista del Centro de Pronósticos del Instituto de Meteorología, durante la celebración del Taller sobre Contaminación Atmosférica CONTAT 2018, que auspiciado por el Centro de Estudios sobre Contaminación y Química Atmosférica de la mencionada entidad, sesionó durante tres días en la sede de la Sociedad Meteorológica de Cuba.

Como planteó el doctor Mojena, entre los daños que provoca la influencia del polvo del Sahara sobre el entorno caribeño figuran el declive de los arrecifes coralinos, el deterioro de la calidad del aire, el aumento de personas con asma bronquial —por ejemplo, en la isla de Barbados el número de quienes padecen la enfermedad creció 17 veces desde la década de los 70 del pasado siglo—, la reducción de las precipitaciones en la etapa veraniega y merma en las cosechas de frutales, arroz, caña de azúcar, frijoles y otros cultivos.

En el caso particular de Cuba, el experto manifestó que un proyecto investigativo desarrollado por el Centro Meteorológico Provincial de Pinar del Río, en colaboración con instituciones de salud de esa occidental provincia, encontró picos máximos de asma en los meses de verano que coinciden con la mayor presencia de polvo del Sahara en nuestro país (junio y julio).

Asimismo, en varias zonas del archipiélago cubano pudo detectarse también un incremento de la frecuencia de tormentas eléctricas, pero acompañadas por una menor cantidad de lluvia.

Resaltó el doctor Mojena que de manera general todas las provincias sufren los efectos perjudiciales del polvo proveniente del desierto del Sahara, el cual además de hierro, sílice y otros minerales, contiene contaminantes orgánicos persistentes, hongos, bacterias, virus y diversos ácaros patógenos, que pueden ocasionar enfermedades respiratorias agudas, alergias y problemas de la piel. (Tomado de www.granma.cu) (Imagen: Archivo)

Fecha:
Lunes, 11 de junio del 2018

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