Ante el Polvo del Sahara: “No debemos alarmarnos sino solo protegernos”, afirma presidenta de la Sociedad Cubana de Alergia y Asma.

Miércoles, 24 de junio del 2020 / Fuente: CubaDebate

doctora Mirta Álvarez Castellón, Especialista de I Grado en Medicina General Integral y II Grado en Alergología y presidenta de la Sociedad Cubana de Alergia y Asma. Foto: PL.

Teniendo en cuenta la preocupación de algunas personas en relación con la aproximación a nuestra área geográfica de una nube de polvo del Sahara, el Observatorio del Tiempo, el Clima y la Salud entrevista a la doctora Mirta Álvarez Castellón, Especialista de I Grado en Medicina General Integral y II Grado en Alergología y presidenta de la Sociedad Cubana de Alergia y Asma.

OTCS: Doctora, todos los años, alrededor de estos meses, nuestra área geográfica es afectada por nubes con polvo proveniente de los desiertos africanos. Este polvo consta de varias partículas entre las que se incluyen bacterias, hongos, virus. En su especialidad se habla mucho de alérgenos. Podría explicarnos de manera sencilla qué es un alergeno.

MAC: Un alérgeno es cualquier sustancia ajena al organismo que, al interaccionar con el sistema inmunitario de individuos genéticamente predispuestos, desencadena una respuesta alérgica.

OTCS: ¿Qué incidencia tienen en Cuba las enfermedades provocadas por alérgenos y en sentido general las enfermedades respiratorias infecciosas o no? ¿Se ven con más frecuencia en algún grupo de edad o época del año?

MAC: En Cuba, la prevalencia e impacto de las enfermedades alérgicas son similares a los países desarrollados y en el caso del asma, superior a la media latinoamericana, con una prevalencia de 90,7 por 1000 habitantes. Para una población de más de 11 millones de habitantes, se estima que existe más de un millón de asmáticos.

Las enfermedades alérgicas son enfermedades que van en aumento. Los resultados de dos encuestas nacionales, una con el objetivo de identificar la magnitud de factores de riesgo para enfermedades no transmisibles y la otra, para estimar la prevalencia del asma y otras enfermedades alérgicas, mostraron que el 45% de la población adolescente, o sea, uno de dos personas adolescentes y adulto joven, es alérgico en Cuba.

En relación a las enfermedades respiratorias existe un programa de vigilancia y monitoreo permanente de la circulación de virus respiratorios en el país. El pasado año se realizaron más de 4 millones de atenciones médicas por infecciones respiratorias agudas, para una tasa de 390,9 por cada 1000 habitantes. Estas enfermedades son más frecuentes en los primeros años de vida y en los meses de invierno.

OTCS: Desde su perspectiva como médico especialista en alergología qué afectaciones puede provocar en las personas un aire contaminado con este llamado Polvo del Sahara.

MAC: Con esta masa de polvo llega material perjudicial para la salud, sobre todo para personas con problemas respiratorios y alergias. Trae numerosas partículas minerales como hierro, calcio, fósforo, sílice, arcilla, también bacterias, hongos, ácaros, pólenes, etc. Esto provoca desde síntomas irritativos en ojos, nariz y piel hasta inflamación de las vías respiratorias, así como daños en la función pulmonar, y por tanto aumentan las visitas a consultas, a los servicios de urgencia y la hospitalización.

OTCS: ¿Qué acciones preventivas usted sugiere deben tomar las personas aparentemente sanas y los que tengan enfermedades crónicas o agudas para disminuir el efecto de este polvo sobre su organismo?

MAC: Lo primero es disminuir la exposición al polvo, que puede lograrse permaneciendo en los hogares, siempre que sea posible. Evitar en los días de máxima presencia del polvo realizar ejercicios físicos al aire libre. Los pacientes con alguna condición previa de enfermedad respiratoria y alergia deben ser rigurosos con el tratamiento preventivo indicado por su médico. Si utilizan su medicación de control, como los esteroides inhalados Beclometasona o Fluticasona estarán más protegidos. Además, el uso de la mascarilla facial o nasobuco, en estos momentos resulta esencial para el control de la pandemia y también para protegerse del polvo, así como el uso de espejuelos, constituyen barreras para el contacto del polvo con los ojos, la nariz y la boca.

OTCS: ¿Cómo pueden prepararse los servicios de salud ante el posible incremento de la asistencia de personas con síntomas relacionados con el efecto del polvo del Sahara?

MAC: Nuestro país tiene experiencia frente a exposiciones anteriores, además, la propia estructura del Sistema Nacional de Salud garantiza la atención médica de todos los pacientes que la necesiten. Considero que brindar información oportuna a la población sobre este fenómeno, e insistir sobre la importancia del uso de su medicación de control en estas enfermedades crónicas son pilares básicos para minimizar sus riesgos.

OTCS: ¿Qué debe hacer una persona que experimente signos o síntomas de alguna enfermedad que pueda tener relación con la exposición al aire contaminado con polvo del Sahara?

MAC: Toda persona que presente síntomas o agravamiento de su enfermedad y no se controle con su medicación habitual debe acudir a su médico de familia que orientará la conducta a seguir en cada caso.

OTCS: Es importante insistir en que ante cualquier síntoma la persona debe acudir al médico, pero, por ejemplo, si empieza a presentar tos y falta de aire y el centro de salud le queda algo lejos qué medicamentos de la medicina natural y tradicional, que se expenden habitualmente en nuestras farmacias, podría utilizar en esa situación antes de encaminarse a un centro médico.

MAC: Existen jarabes como asmasan y asmacán, del grupo empresarial Labiofam, jarabe de orégano francés, de caña santa. También puede utilizarse cocimiento de jengibre, cebolla, cúrcuma. En el caso de utilizar la caña santa para infusión o cocimiento es importante filtrarlo con un pedazo de tela limpia antes de ingerirlo para que se queden allí los cristales de esta planta. La importancia de la medicina herbolaria, por ejemplo en el tratamiento del asma es indiscutible, pues medicamentos que se usan actualmente para tratar el asma tienen su origen en plantas y se conocen desde hace miles de años pero esto no significa detener los tratamientos indicados y no acudir al médico, pues este será quien decidirá la mejor terapéutica para cada paciente.

Agradecemos a la Dra. Mirta Álvarez Castellón, quien también es la editora de los sitios web de asma y alergia en el portal Infomed, habernos dedicado este tiempo de su siempre apretada agenda para esclarecer estos temas que interesan a muchos.

Finalmente una recomendación: no debemos alarmarnos sino solo protegernos y mantenernos informados ante la llegada de esta nube de polvo del Sahara.

(Tomado del perfil de Facebook de Carlos A. Santamaría, Profesor de Medicina y editor del Observatorio del Tiempo, el Clima y la Salud)



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