Cómo puedes disminuir fácilmente la ansiedad por el enclaustramiento

Lunes, 21 de septiembre del 2020 / Fuente: CubAhora / Autor: Alberto Quirantes Hernández

Este es un buen momento para adquirir la inapreciable costumbre de leer de manera habitual. (TeleSUR TV)

La ansiedad es la sensación de miedo sobre algo próximo que predecimos para mal aunque no tenga necesariamente base en la realidad. Sentirse algo preocupado, nervioso o con ansiedad dentro de límites normales forma parte de la vida diaria que le permite al cuerpo mantenerse alerta y consciente sobre su entorno. Pero si ella es intensa y mantenida, es posible sentir sentimientos de impotencia, confusión y preocupación extrema que interfieran en la vida diaria y, sobre todo, cuando su causa no la podemos controlar, como es la terminación de la pandemia actual.

Este trastorno, cuando tiene determinada intensidad, puede provocar temblores, tics nerviosos, sensación de opresión en la garganta o en el pecho, falta de aire o palpitaciones, aturdimiento, mareos, sudoración o manos frías y pegajosas, tensión muscular, dolores difusos, mucha sensibilidad emocional, cansancio marcado y problemas para dormir.

Si persiste una fuerte e incontrolable ansiedad se pueden producir graves problemas, y por eso es necesario encontrar la manera de ponerle un freno utilizando algunas medidas al alcance de cualquiera sin necesidad de habituarse a las pastillas, pues de no aplicarse todas estas técnicas, sin desdeñar ninguna, puede llegar a causar estragos en la vida en quienes la padecen, pues se sienten impotentes, solos y hasta avergonzados.

ESTRATEGIAS QUE NO FALLAN CONTRA LA ANSIEDAD

Existen, para nuestra tranquilidad, algunas estrategias para encontrar alivio contra el exceso de ansiedad, como es la buena lectura. Se pueden releer libros viejos almacenados en la casa o averiguar la dirección de un librero cercano, comerciante de libros usados, visitarlo y comprarle a precio de maravilla valiosos materiales de lectura, siempre que se trate de libros de crecimiento o culturales de autores reconocidos. Quienes tienen acceso a Internet pueden obtener de Google infinidad de libros de descarga gratuita y leerlos en la computadora o en su celular en horizontalidad para ampliar la letra. También se pueden hacer intercambios o préstamos de libros entre vecinos. Este es un buen momento para adquirir la inapreciable costumbre de leer de manera habitual.

Se debe evitar cuidadosamente demasiadas horas frente al televisor contemplando puro veneno mental, útil para nada, dado por series o películas de horror y extrema sensiblería con el fin de despertar en el espectador mucho estrés o llorosos sentimientos. En todo caso, en el televisor y moderadamente, solo programas musicales, juveniles, comedias y películas cómicas.

Por la radio, solo programas musicales, instructivos o relajantes.

LA AYUDA DE LOS EJERCICIOS Y LA ALIMENTACIÓN

Se deben hacer ejercicios caseros todos los días y sin falta, pues ayudan a combatir el estrés y controlar la ansiedad y la depresión en personas de todas las edades, además de relacionarse con un menor riesgo de padecer del colesterol o de hipertensión arterial, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, diabetes, cáncer y muchas otras enfermedades.

Dentro de lo posible, se debe mantener una alimentación sana y en sus horarios reglamentarios, evitando los alimentos azucarados y procesados, pues ellos pueden aumentar los síntomas de ansiedad.

Sin duda alguna, se tienen que eliminar las bebidas alcohólicas y el tabaco, pues su consumo solo conduce a una espiral de cada vez más ansiedad. Y el café solo en cantidades moderadas. Quien tiene a mano manzanilla o té puede probar con estas infusiones agradables y relajantes como su sustituto.

MEDITAR Y DORMIR

La meditación es relajante y podría aumentar la cantidad de materia gris en el cerebro, esencialmente reconectando el cuerpo para tener menos estrés. Hay claros efectos positivos de la meditación sobre la ansiedad, el estado de ánimo y los síntomas del estrés.

Se debe dormir el tiempo suficiente para satisfacer las necesidades del organismo humano, ni mucho más, ni mucho menos. En publicaciones científicas se ha demostrado que los adultos más saludables son los que duermen entre 7 y 8 horas todos los días.

NO PUEDE FALTAR

También se ha confirmado que ser generoso y agradecido, según las posibilidades de cada cual, reduce el nivel de ansiedad.

CUIDADO CUANDO ES MUCHA

Todo lo anterior se refiere a los procesos que permiten que la información y las emociones que recibimos se adapten adecuadamente al momento o a ciertos objetivos en lugar de que sean dañinos, rígidos e inflexibles.

Pero cuando la ansiedad es demasiada se puede estar frente a un trastorno llamado de ansiedad generalizada. Aunque los consejos aquí brindados pueden ayudar, el tratamiento con un especialista es imprescindible en esos casos.



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