Ciencia e investigación garantizan el futuro del tabaco cubano

Miércoles, 10 de febrero del 2021 / Fuente: Cubadebate

UEB Estación Experimental Cabaiguán

Avalada por más de medio siglo de trayectoria, la Unidad Empresarial de Base (UEB) Estación Experimental Cabaiguán de la provincia Sancti Spíritus, ejecuta actualmente más de 30 investigaciones que garantizan el futuro del tabaco en Cuba; y con ello la obtención de variedades resistentes a enfermedades y también al cambio climático.

De conjunto con la Unión Europea, Japón y Francia se materializan allí varios de esos proyectos según explicó a Cubadebate Freñé Delgado Herrera, su director, al tiempo que algunos especialistas son capacitados en China. El objetivo: solucionar problemas asociados a los procesos productivos del tabaco, desde la gestión agrícola hasta la exportación del Habano en sí.

Luego de 5 años de implementación, destacan en la UEB investigaciones destinadas al mejoramiento genético de variedades resistentes a la Fitóctera y especialmente al moho azul del tabaco.

“Plantamos una variedad y le creamos condiciones favorables para que se enferme, sin embargo a través de la selección natural algunos ejemplares sobreviven. De ellos extraemos las semillas y las conservamos. Ya en la próxima campaña repetimos la misma metodología y así sucesivamente, hasta que obtienes una variedad que muestra altas características de resistencia, ideal para que los productores la siembren y la comercialicen”, añadió Delgado Herrera.

De igual forma se labora en proyectos de alto impacto relacionados con la fertilización porque, al decir del joven directivo, en la Isla se emplean las mismas normas de fertilizantes o la misma composición química de éstos para todos los tipos de suelos.

Lo interesante, agregó, es que no todos los suelos poseen los mismos requerimientos nutricionales, entonces hay que evaluar las variedades en correspondencia con las regiones donde se siembre el tabaco; de acuerdo por supuesto a las características de cada terreno.

Se desarrollan asimismo, estudios de riego a fines a las variedades que más se plantan en la región, buscando un uso más eficiente de los portadores energéticos y del agua. A partir de dichas investigaciones y del régimen hídrico, se demuestra que es posible establecer una norma parcial de riego y en consecuencia realizar un proceso productivo con la mayor eficiencia posible.

Igualmente se investiga para sustituir importaciones, tal y como ha indicado en varios intercambios con científicos y campesinos, el Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

“Estudiamos  en este momento varios productos nacionales con los cuales podemos sustituir importaciones. Tenemos por ejemplo un grupo de insumos muy costosos para el país como el Bayfolan Forte, un abono foliar líquido, carísimo en el mercado extranjero. La idea es sustituirlo por el Fitomas-E, fabricado a partir de microorganismos eficientes y la melaza de caña. La UEB demuestra que este último fertilizante (Fitomas-E) pude ser utilizado en las plantaciones tabacaleras, prescindiendo así de esa importación tan costosa para la nación”, informó.

Otros proyectos se encaminan a la obtención de la hoja pura de tabaco. La idea es producir con el menor empleo de sustancias químicas para eliminar los niveles de toxicidad y las trazas que queden en el cultivo, nunca olvidando que el objetivo final es la degustación de la hoja por parte del cliente. Es este un trabajo de años y ya se logra obtener una producción con la menor residualidad posible.

A pesar del cambio climático y la carencia de insumos provocada por el recrudecimiento del bloqueo norteamericano y la COVID-19, la ciencia hizo posible que al finalizar el 2020 se obtuviera en la región central del país la mayor calidad del tabaco de capa con características exportables del país, superando incluso a Pinar del Río.

A juicio de Delgado Herrera, lo anterior se debió a la capacitación ofrecida a los grandes productores de la región, quienes entendieron que en las “buenas prácticas” está la solución.

Gracias a la introducción de nuevas tecnologías, los mencionados proyectos y la sustitución de importaciones, se logró un aporte a la economía local de más de 18 000 000 de pesos.    

Significativo también es el desarrollo de una apk para los productores cubanos de tabaco. Su uso es sencillo, la persona que la ejecute solo necesita ingresar el municipio donde tiene el cultivo y la tecnología a implementar. La base de datos contenida en la aplicación le informa entonces cómo y cuándo ejecutar las labores de agrotecnia, fitotecnia, así como otras recomendaciones útiles para el éxito de la cosecha.

Preservar la memoria histórica del tabaco es responsabilidad también de la Estación Experimental Cabaiguán. Allí existe el único banco de germoplasma del tabaco negro del país y se protege el material genético de unas 900 variedades y especies.

Con 103 trabajadores consagrados a la actividad y unas 48 hectáreas dedicadas al estudio y experimentación del cultivo, la UEB se ha convertido en centro de obligada consulta para quienes apuesten hoy y siempre por el futuro del tabaco cubano, el mejor del mundo.



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