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¿Puede prevenirse la neumonía?
Las enfermedades respiratorias son de las más frecuentes a nivel mundial, inclusive tres de ellas constituyen causa de hospitalización, consultas médicas y mortalidad: el cáncer de pulmón, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (Epoc) y la neumonía.

Para abordar esta última, Trabajadores conversó con Solángel Valdés Díaz, del Hospital Neumológico Benéfico Jurídico*, especialista de Primer y Segundo Grado en Neumología, y profesora auxiliar de la Facultad de Ciencias Médicas Doctor Salvador Allende, ubicada en el municipio capitalino del Cerro.

La neumonía consiste en la inflamación aguda del parénquima del pulmón, es de causa bacteriana y los microorganismos que inciden en ellas son variados. Su diagnóstico se realiza por método clínico, utilizando la entrevista médica y la radiografía de tórax, entre otros.

¿Cuáles son los síntomas?

Son los típicos de estos procesos infecciosos, caracterizados por fiebre, dolores articulares, pérdida del apetito, astenia o decaimiento, así como otros propios del aparato respiratorio, es decir tos con o sin expectoración, y también lo que nosotros llamamos punta de costado; un dolor pleurítico que los pacientes refieren como si fuera una punzada en el tórax.

Hay que tener cuidado con los adultos mayores de más de 60 años u otros con enfermedades crónicas no transmisibles pues —por ejemplo— a veces dejan de comer, están confusos y presentan fiebre que no llega a ser de 38 grados.

¿Podemos hablar de una o de varios tipos de neumonía?

Es una sola, la más frecuente es la neumonía adquirida en la comunidad y afecta a un mayor número de seres humanos. Recibe ese nombre cuando la persona se ha enfermado y no tiene antecedentes de haber estado hospitalizado o cuando aparece a las 48 horas posteriores a un ingreso por cualquier otro motivo.

En las instituciones hospitalarias hay gérmenes más agresivos, sobre todo en las salas de terapia intensiva y de cuidados intermedios. Se puede entrar por una causa determinada y adquirirla. Esta se conoce como neumonía intrahospitalaria, que muchas veces es resistente a los antibióticos, pues hay quienes los toman por cualquier sencillez.

Algunas personas piensan que en el invierno es más recurrente. ¿Es así?

En este período hay un aumento de las infecciones virales, dentro de ellas la gripe, que es la influenza. Esa es una de las causas de que ocurra una reinfección por procesos bacterianos. No obstante, su presencia es común durante todo el año, teniendo en cuenta las características de nuestro clima.

¿El tratamiento implica siempre el consumo de antibióticos?

El tratamiento lleva antibiótico, que debe ser indicado por el facultativo, ya sea por vía oral, parenteral o intravenoso. Existen procesos neumónicos que no son tan complicados y las personas, previa valoración, pueden cumplir las indicaciones en el hogar y ser valoradas a las 48 horas para comprobar su evolución.

Resulta importante erradicar el germen causal para mejorar los síntomas. Lo otro es prevenir las posibilidades de microorganismos resistentes. ¿Qué pasa? Muchas veces son los propios especialistas quienes cambian con frecuencia el tratamiento con los antibióticos o, en ocasiones, eligen el que no lleva el enfermo. Ello puede causar también resistencia a este tipo de medicamentos.

Debemos decir, además, que hay quienes se agencian recetas, toman cualquier medicina de manera innecesaria y después, cuando realmente la necesitan, no hay una respuesta favorable.

La asistencia médica a un paciente con neumonía debe ser precoz, pues el tratamiento temprano favorece la evolución. No es recomendable permanecer en la casa varios días sin acudir a la atención primaria de salud, o sea, al médico de familia.

¿Qué factores de riesgo pudiéramos considerar?

Tener una edad superior a los 65 años, padecer enfermedades crónicas no transmisibles como la Epoc, ya que esta produce alteraciones en cualquiera de las defensas del aparato respiratorio y es fácil que penetren en el organismo. Además, la diabetes mellitus causa también trastorno de la inmunidad.

Otros factores de riesgo son la insuficiencia renal crónica, las cardiopatías, las enfermedades cerebrovasculares y hepáticas, la malnutrición, la mala higiene bucal, el alcoholismo y el tabaquismo, las epidemias de gripe, pues el virus de la influenza predispone la sobreinfección por otros microorganismos bacterianos.

Entonces, ¿es prevenible la enfermedad?

Sí, puede prevenirse con la vacunación contra la gripe. Las personas deben cuidar su salud, es una responsabilidad de cada cual. Un diabético, un cardiópata o aquel que padezca de una insuficiencia renal crónica, si se encuentran descontrolados están en peores condiciones para hacerle frente a los gérmenes causales de la neumonía.

Neumonía: entre las primeras 10 causas de muerte

Según información del Anuario Estadístico de Salud de Cuba del año 2017, las defunciones o mortalidad por influenza o neumonía se sitúan entre las primeras 10 causas de muerte. Identificados por edades: en menores de un año, es la tercera causa; en niños entre  uno y cuatro años ocupa el segundo lugar, y es la cuarta causa para quienes tienen entre cinco y 14 años, así como para los adultos con más de 60 años.

Es decir, que en los extremos de la vida es donde hay que tomar medidas y tener una mayor vigilancia y educación con el objetivo de conocer cuándo se está en presencia de tal padecimiento.

En nuestro país desde hace muchísimos años es la enfermedad infecciosa que se mantiene como cuarta causa de mortalidad. Las estadísticas internacionales también muestran que continúa siendo causa de muerte, sobre todo en los países en vías de desarrollo, con independencia de la tecnología médica y del arsenal terapéutico.

Objetivos de los tratamientos

–Erradicar el germen causal

–Mejorar los síntomas

–Prevenir la posibilidad de microorganismos resistentes

*Institución de referencia nacional para las enfermedades respiratorias. Aquí se forman especialistas extranjeros y nacionales.
Fecha:
Mircoles, 16 de enero del 2019
Tomado de: